Según la ley de Arrendamientos urbanos, la duración del contrato de alquiler será la que libremente establezcan las partes del contrato. Hay, sin embargo unas pequeñas diferencias dependiendo de si el contrato se  celebró antes o después del 5 de junio de 2013.

Contratos firmados a  partir del 6 de junio de 2013:

  • La duración del contrato será la que pacten las partes. Si este fuera inferior a tres años, llegado el día del vencimiento, éste se prorrogará obligatoriamente para el propietario por plazos anuales hasta que alcance una duración mínima de tres años, salvo que el arrendatario manifieste que no quiere renovarlo, con una antelación de 30 días, antes de la finalización del contrato o de cualquiera de sus prórrogas.
  • Al cabo de estos tres años, si ninguna de las partes ha comunicado a la otra que quiere rescindir el contrato, éste se prorrogará durante un año más.
  • No procederá la prórroga obligatoria del contrato, si una vez transcurrido el primer año, el propietario comunica al arrendatario que tiene necesidad de la vivienda para él mismo o para sus familiares de primer grado o cónyuge.

 

Contratos firmados antes del 6 de junio de 2013:

  • El contrato es prorrogable a voluntad del arrendatario hasta alcanzar un periodo de 5 años.
  • Una vez transcurrido el plazo de cinco años, el contrato de alquiler se puede prorrogar por un plazo máximo de tres años más, si el inquilino lo desea